Rehabilitar una casa deshabitada

rehabilitar una casa

Rehabilitar quiere decir, según la Real Academia Española, restituir algo a su estado original. Tratándose de una vieja casa deshabitada, o en ruinas, hablaremos de rehabilitar cuando nuestro objetivo sea devolver a dicha construcción su apariencia y estado anterior, de forma que se le pueda volver a dar uso.

Por tanto, quedan fuera del ámbito de la rehabilitación las actuaciones que consistan en demoler un viejo edificio para construir uno nuevo en su lugar, aunque se aprovechen los materiales del derribo o se le quiera dar un aspecto similar al existente.

PROCEDIMIENTO PARA REHABILITAR UNA CASA

Si nos planteamos la rehabilitación como opción viable, lo primera será obtener el mayor grado de conocimiento del estado actual del edificio posible y de las lesiones que puede sufrir, a fin de poder establecer un plan de actuación apropiado para atajar los males que pueda estar sufriendo el edificio.

De este modo, nos interesará conocer el estado de la cimentación del edificio, de las tuberías de saneamiento, de los muros, de las vigas, sobre todo si son de madera, de las zonas que hayan sufrido más humedades (cuartos húmedos), de los revestimientos de fachada y de la cubierta, etc...a fin de poder establecer el plan de actuación más adecuado para cada caso concreto, fijando las soluciones más apropiadas a cada caso.

De esta manera conseguiremos consolidar la estructura del edificio, para en una segunda fase poder proceder al acondicionamiento del mismo (distribución, acabados e instalaciones) según las necesidades de sus propietarios.

Si vamos a rehabilitar una casa que implica una obra de envergadura, resulta recomendable, si no obligatorio, contar con los servicios de un técnico especializado en rehabilitación.

Así, el propietario podrá constar con su experiencia y consejo a la hora de decidir la manera más adecuada de acometer las obras, qué materiales conviene preservar y cuáles es mejor sustituir, cómo reforzar la estructura, los medios auxiliares necesarios, etc...

Además, todas estas actuaciones se plasmarán en un proyecto técnico que definirá la obra con detalles y permitirá pedir precio a los constructores sobre la misma base, de forma que todos presupuesten lo mismo.

Durante la obra, el técnico se encargará de controlar la ejecución de los trabajos, comprobando que lo que se ejecuta es lo previsto en el proyecto a nivel cuantitativo y cualitativo, se encargará de resolver los imprevistos que vayan surgiendo o modificaciones de proyecto que sea necesario realizar, revisará los pagos a efectuar al contratista y velará por el cumplimiento de la seguridad laboral en obra.

Como siempre, animaros a que expongais cualquier duda relativa a este tema en la sección de comentarios. Intentaremos darle respuesta lo antes posible.

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