Corrosión en aceroUna patología inherente al acero y, desde luego la que se presenta con mayor frecuencia, es la corrosión metálica, que en la mayoría de los casos es producto de la acción del óxigeno contenido en el aire o en el agua sobre una estructura de acero sin tratar.

Para determinar el nivel de proceso de corrosión del acero, podemos considerar cuatro estadio progresivos:

  • Oxidación puntual superficial.
  • Capa de orín en superficie.
  • Exfoliación. El perfil se entumece y pierde cohesión, adoptando una estructura exfoliada en capas fácilmente separables.
  • Vaciado interior. la sección del nucleo central se vacía y el perfil aumenta su volumen, adoptando una textura hojaldrosa y que puede disgregarse manualmente.

Los dos primeros estadios son reparables. Para ello es necesario eliminar la capa de óxido por medios abrasivos, y proceder a la aplicación de una imprimación antioxidante.

Si observáramos que el proceso de corrosión ya se ha iniciado, pero aún es leve, se deberá aplicar un producto pasivante sobre el elemento dañado. De esta manera conseguimos estabilizar el metal y detener el avance de la corrosión. Posteriormente podremos aplicar una imprimación antioxidante.

Si llegáramos a los estadios tercero y cuarto, la lesión ya sería de gravedad, y requerirá, aparte de las actuaciones anteriores, el refuerzo del elemento afectado, o incluso su sustitución.

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