Puntos débiles de fachadas frente a la humedad

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Las fachadas de los edificios presentan una serie de puntos conflictivos que son los que presentan en una abrumadora mayoría de los casos problemas de filtración de humedad. En este artículo vamos a ver cuales son estos puntos que suelen causar problemas, así como las precauciones que debemos tener en cuenta para evitarlos.

Se trata de puntos singulares en los que las características generales de las fachadas se ven interrumpidas, siendo necesario aplicar tratamientos específicos para evitar la filtración del agua.

Estos puntos singulares son, con carácter general:

  • Coronación de petos.
  • Jambas, dinteles y vierteaguas de ventanas.
  • Encuentros de carpintería con la fachada.
  • Encuentros de cubiertas o terrazas con la fachada.
  • Encuentros de cubiertas o terrazas con petos de fábrica.
  • Cornisas, relieves, impostas, marquesinas, etc...de cualquier tipo.
  • Anclaje de elementos a fachada.

En todos los casos, los síntomas de la humedad suelen ser, en primer lugar, las manchas perceptibles inicialmente desde el exterior y finalmente desde el interior. Estas manchas, ante la persistencia de la lesión, pueden llegar a rezumar, e, incluso, a gotear. Más adelante, si no se reparan, podrán aparecer lesiones secundarias, tales como eflorescencias, desprendimientos, erosiones físicas, y aparición de moho.

Estos problemas suelen comenzar con el mal estado de conservación del elemento en cuestión, entre los que podemos citar:

  • Viertegauas rotos o desprendidos.
  • Pérdida de lechada entre piezas cerámicas o de piedra.
  • Deterioro de material de sellado.

Aunque en algunos casos de edificios recién construidos nos encontramos también con detalles constructivos mal resueltos, materiales de muy baja calidad, o directamente con la ausencia del elemento protector necesario.

Para acometer su reparación, será necesario estudiar en detalle lo que está pasando, para así poder dar la solución más adecuada en cada caso. Lo recomendable es actuar siempre ante la primera manifestación de síntomas de acumulación de humedad en el exterior de la fachada, antes de que el problema sea de tal envergadura que llegue a afectar al interior de las viviendas.

En estos casos, las reparaciones suelen ser sencillas: reposición de sellados, sustitución de vierteaguas rotos, impermeabilización de determinadas zonas singulares, etc...

Como siempre, os animamos a que expongais cualquier duda relativa a este tema en la sección de comentarios. Intentaremos darle respuesta lo antes posible.

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