Rehabilitación de cimentaciones

rehabilitacion de cimentaciones

Los cimientos son el elemento constructivo fundamental de sustento de los edificios. Una mala ejecución de los mismos, la incorrecta elección de la profundidad de apoyo, un incorrecto dimensionado de los mismos o su simple deterioro por el paso del tiempo en caso de edificaciones antiguas pueden suponer daños muy graves para el resto del edificio, incluso llegando a su colapso en los casos más graves.

En el presenta artículo vamos a realizar un breve repaso por los medios más frecuentes para proceder a la rehabilitacion de cimentaciones superficiales. A este tipo de actuaciones se les suele llamar, de forma general, recalces.

RECALCES SUPERFICIALES


Se trata del tipo de operaciones más habituales. Consiste en recalzar un cimiento cuya cota de apoyo es superficial con otro elemento que también tendrá un apoyo superficial. Las técnicas más habituales son:

Refuerzo mediante inyección

Es la solución empleada cuando el área de apoyo de la cimentación es suficiente, pero la cimentación es deficiente por deterioro o mala ejecución.

La técnica consiste en la inyección a presión de lechada o mortero de cemento. Esta inyección necesita espacios comunicados para progresar, por lo que solo es posible realizarla en macizos de cimentación de mampostería en seco, gravas, etc…todos ellos propios de los edificios antiguos. Estas cimentaciones como mucho tienen un aglomerante de dosificación baja que, debido al trascurso del tiempo, se encontrará degradado.

Ampliación de la cimentación actuando en el contorno

Se trata de ampliar la superficie de apoyo de la zapata actuando exclusivamente en el contorno, de forma que la zapata conserve el canto original.

En esta técnica, es fundamental que el hormigón nuevo y el viejo queden totalmente adheridos, para que el conjunto funcione como una sola pieza. Ello se consigue con una cuidadosa preparación de la superficie de contacto, picando la zapata antigua y limpiándola debidamente, y también mediante disposición geométrica. También se puede conseguir una buena adherencia con el empleo de resinas epoxi apropiadas. En algunos casos, puede ser necesaria también la introducción de armaduras que atraviesen el cimiento antiguo, cosiéndolo con el nuevo.

Ampliación de la cimentación actuando por debajo

Consiste en construir una zapata nueva debajo de la existente con las dimensiones suficientes para la carga que actúa en la misma. Esta técnica es más segura y sencilla de aplicar en cimentaciones de muros que en zapatas de pilares. Con esta técnica hay que tomar especial precaución a la hora de hacer entrar en carga la nueva cimentación, ya que pueden producirse asientos que provoquen grietas en el edificio.

Esta actuación requiere en cualquier caso la descarga total del cimiento, y realizar la operación por puntos o zonas de actuación, que deberán venir definidas en el proyecto de ejecución.

Ampliación de la cimentación mejorando el terreno

Este método consiste en convertir el terreno existente debajo del cimiento n un material más resistente y de mayor dimensión en planta. Esto se consigue actuando desde el exterior mediante la inyección a presión de fluidos que se esparcen por el terreno y posteriormente fraguan formando un material compacto y resistente.

Sustitución de las zapatas

En muchas ocasiones no es viable ni el refuerzo ni la ampliación de la cimentación existente, por lo que hay que optar por construir una cimentación nueva que la sustituya, conservando o no la cimentación existente, y no contando nunca con su colaboración.

En esta técnica será necesaria la descarga del elemento de cimentación mediante apeos.

Es válida tanto para intervenir sobre zapatas corridas como sobre zapatas aisladas, aunque en este último caso la intervención es altamente comprometida y el apeo del elemento sobre el que se actúa deberá ser total.

RECALCES PROFUNDOS


Cuando el firme superficial no satisface las necesidades de la cimentación, se recurre a transferir las cargas a estratos profundos más resistentes.

Hay básicamente 3 tipos de operaciones de recalce profundo posibles:

  • Recalce mediante pozos (solo apta para cimentaciones corridas de muros de carga)
  • Recalce mediante pilotes que rodean la cimentación.
  • Recalce mediante micropilotes que atraviesan la cimentación.

Elegir uno u otro tipo de intervención de rehabilitacion de cimentaciones dependerá del criterio del proyectista o del director de obra, aunque últimamente los micropilotes están ganando mucha presencia en el ámbito de la rehabilitación urbana, donde el espacio para trabajar es reducido.

Como siempre, os invitamos a usar la sección de comentarios para exponer cualquier duda que tengáis con relación al tema aquí tratado. Intentaremos responderos lo antes posible.

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