Informe pericial de daños en edificación

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Un informe pericial es, en pocas palabras, un documento técnico en el que un experto en una determinada materia (el perito) describe y analiza una serie de hechos con el objeto de que un tercero pueda comprenderlos e interpretarlos. En este post vamos a centrarnos en un tipo de informe pericial muy particular: aquel en el que se recogen daños aparecidos en los edificios.

La causa más habitual para solicitar este tipo de informes es la de tratar de averiguar las causas que provocan la aparición de daños en edificios de nueva construcción, aunque pueden darse otras circunstancias que hagan necesario este tipo de informe, como pudiera ser la realización de obras en el propio edificio o en algún edificio colindante.

Como es lógico, cuando aparecen daños en un edificio, suele haber posiciones enfrentadas acerca del origen de los mismos. Es en estos casos cuando es crucial la participación de un perito independiente y ajeno a todas las partes enfrentadas para que analice lo que ha pasado y de su dictámen (opinión técnica) acerca del origen de los daños.

El marco más habitual para que esto se produzca suele ser un juicio, ya que suele ser difícil alcanzar un acuerdo extrajudicial entre las diferentes partes enfrentadas. Por tanto, se comprende que cualquier informe pericial debe cumplir una serie de requisitos básicos para que sea efectivo:

  • A pesar de su carácter técnico, debe estar redactado de forma que sea comprensible para cualquiera.
  • Debe ser claro en sus conclusiones, evitando ambigüedades.
  • Debe ser preciso, analizando y delimitando claramente los daños.
  • Debe aportar cuantos datos, fotos, esquemas, planos, testimonios, cálculos, etc...sean necesarios para justificar las conclusiones obtenidas.

CONTENIDO DE UN INFORME PERICIAL

En cuanto a su contenido, un informe pericial debe constar de:

  • Análisis de documentación y antecedentes previos a la intervención del perito.
  • Descripción y ubicación concreta de los daños aparecidos.
  • Análisis de los daños, estableciendo las causas que los han provocado.
  • Propuesta de reparación de los daños, que debe comprender tanto la resolución de las causas como la reparación de los efectos de las mismas.
  • Valoración por partidas de todas las obras y gastos necesarios para la completa reparación de los daños. Esto incluye tanto la obra que pudiera ser necesaria como los impuestos, tasas, licencias y honorarios técnicos que pudieran ser necesarios.
  • Resumen final de todo el informe.
  • Anexos que sean necesarios con fotografías, cálculos, planos, etc...

En caso de llegar a juicio, será necesario que el perito que ha redactado el informe acuda a juicio, lo ratifique y lo defienda ante las preguntas de las otras partes. Como es lógico, en estos juicios suele haber varias partes enfrentadas, cada una con su propio perito, dándose el caso de que ante los mismos hechos se den varias interpretaciones posibles de los mismos obteniéndose conclusiones dispares. Es en estos casos donde un buen perito debe saber defender sus conclusiones y, en caso necesario, señalar las carencias de los informes de los demás peritos. Al final. será el juez (que no es un experto en construcción) el que tenga que determinar según las reglas de la sana crítica a qué informe da más validez y credibilidad. La seguridad del perito en sus conclusiones y la firmeza defendiéndolas sin caer en contradicciones será la única baza para poder convencer al juez de la bondad del informe redactado.

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