Cómo mejorar el mantenimiento de los edificios

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Después de los excesos constructivos de la pasada década, la sociedad española ha heredado en la actualidad un importante parque inmobiliario formado fundamentalmente por edificios de carácter residencial, ya sea dedicado a primera o segunda residencia.

Pasada esta etapa expansiva, ha llegado el momento de mirar hacia lo que tenemos construido y plantearnos la gran pregunta de qué vamos a hacer con todos estos edificios.

Desde todas las administraciones públicas se está apostando indudablemente por fomentar el sector de la rehabilitación y mantenimiento del parque inmobiliario existente antes que fomentar el desarrollo de nuevas zonas urbanas.

Al ser los edificios de carácter residencial, son las comunidades de propietarios constituidas en ellos las principales responsables del correcto mantenimiento y conservación de los mismos, impulsando las actuaciones necesarias para alcanzar el óptimo estado de los mismos y dar cumplimiento al deber de conservación, o de rehabilitación en los casos que corresponda, que marca la legislación vigente.

COMO GESTIONAR EL MANTENIMIENTO DE LOS EDIFICIOS

Dotarse de un plan de mantenimiento es el primer paso para poder cumplir este objetivo. En este plan se deberán describir los distintos elementos que forman el edificio en cuestión y establecer el calendario de revisiones periódicas que a cada elemento le corresponden, así como las intervenciones de mantenimiento que pudieran ser necesarias.

Todas las revisiones y actuaciones realizadas deberán documentarse y archivarse adecuadamente, de forma que exista una fácil trazabilidad de todas las intervenciones realizadas en el edificio a lo largo de su vida útil. Esto nos servirá para comprobar la eficacia de las mismas y plantear las correcciones que pudieran ser necesarias.

De este trabajo puede encargarse la propia comunidad o el administrador, pero si no son expertos en sistemas constructivos, es probable que no puedan desempeñar este trabajo de la manera más efectiva.

Por tanto, es altamente recomendable nombrar a un técnico especializado en rehabilitación y conservación de edificios que se encargue de todas las inspecciones que sean necesarias en el edificio, de supervisar los trabajos realizados en el mismo y de mantener al día toda la documentación generada, de forma que los propietarios puedan tener pleno conocimiento tanto de las distintas actuaciones realizadas sobre su edificio como de la repercusión económica de las mismas.

El principal beneficio que conseguimos actuando así es el ahorro económico derivado de las actuaciones preventivas realizadas que evitan males mayores y problemas más costosos de resolver. El ejemplo más típico es el de una cubierta reparada a tiempo antes de causar filtraciones al interior de las viviendas.

Si desea que le proporcionemos más información acerca de los servicios que le podemos prestar en este campo, no dude en contactar con nosotros.

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