Vamos a comentar en el siguiente artículo los problemas que pueden presentar los pequeños muros de contención anexos a edificaciones de reducido tamaño (viviendas unifamiliares, naves pequeñas, etc…), siendo el vuelco o el hundimiento los más comunes. Abrimos este artículo debido a la gran cantidad de problemas que hemos detectado en estos elementos, dada la escasa importancia que suele concedérseles, olvidando que son un elemento que cumple una función estructural igual que cualquier pilar o viga de la edificación.

Se trata en general de pequeños muros destinados a la contención de masas de terreno de poca altura (entre 1 y 2 m en general). Suelen estar constituidos por muros de fábrica de ladrillo o de bloques prefabricados de hormigón, cimentados con zapatas de hormigón situadas a poca profundidad.

Lesion muro contencion
Agrietamiento en muro a punto de colapsar

Los daños que normalmente sufren estas obras pueden de hecho limitarse a grietas, acompañadas o no de deformaciones en el plano del muro (abombamientos). En los casos más graves, se puede llegar a producir el vuelco de una parte del muro o, peor aún, la caída del conjunto del muro.

Estos fallos tienen orígenes diversos, pero podemos citar como principales los siguientes:

  • Falta de conocimiento del terreno por falta de estudio geotécnico apropiado. Esto hace que sea imposible determinar cual va a ser el empuje real del terreno o la capacidad portante del suelo sobre el que se va a apoyar el muro, fiándose todo a la experiencia del constructor.
  • Errores de dimensionamiento del muro, aún en los casos en que sí se cuenta con estudio geotécnico.
  • Deficiencias en su ejecución.

En todos los casos, nos encontramos con dos fuentes principales generadoras de la acción: el empuje del terreno y la acción del agua.

hundimiento muro contencion
Vuelco murete de ladrillo

EL EMPUJE DEL TERRENO SOBRE UN MURO DE CONTENCION

Para poder determinar con exactitud el empuje del terreno, debemos considerar los siguientes parámetros fundamentales.

  • La densidad del suelo contenido, es decir, el peso por unidad de volumen de este suelo, fácilmente calculable en laboratorio. Un suelo corriente puede pesar entre 1,60 y 1,80 toneladas / m3 y, por supuesto, cuánto más elevada es esta densidad, más empuja el suelo.
  • El segundo, más difícil de valorar con precisión, lleva el nombre de ángulo de rozamiento interno del suelo. Representa la manera en que los granos constitutivos de este suelo actúan unos sobre otros para conferir al conjunto una estabilidad propia más o menos pronunciada. Nos podemos hacer una idea de este criterio observando el ángulo que se produce en un montón de áridos (arena, grava o gravilla) respecto a un plano horizontal al ser vertidos libremente en el suelo, y que varía, en general, de 25 a 45º. El empuje que ejerce un suelo es mayor cuanto más bajo es el «ángulo de rozamiento interno» y, por el contrario, una masa casi rocosa no ejercerá prácticamente ningún empuje. Además, conviene señalar que una ligera variación de este ángulo puede producir una gran diferencia en la intensidad del empuje.
  • Por último, conviene añadir el efecto de la cohesión cuando se trata de terrenos arcillosos, ya que ésta puede reducir notablemente el empuje total, en el caso de que el suelo esté suficientemente seco. Pueden observarse masas de arcilla pura con taludes verticales estables de varios metros de altura.

Lógicamente, todos estos parámetros no pueden determinarse “a ojo”, resultando fundamental la realización de ensayos de campo, tomas de muestra y ensayos de laboratorio específicos para poder determinar todas estas propiedades de los suelos. Es lo que se denomina estudio geotécnico.

Una vez que conocemos estos datos, podemos pasar a calcular el empuje del terreno. Los principios teóricos en los que se basa este cálculo exceden el contenido de este artículo, pero básicamente podemos decir que, en la práctica, el empuje del terreno, que es una fuerza que actúa en toda la altura del mismo, se pude sustituir por una fuerza horizontal aplicada en el tercio inferior del muro. Su valor está determinado, aparte de por los parámetros antes indicados, por la altura del muro. A mayor altura del muro, mayor empuje sobre el mismo.

problema muro contencion
Rotura muro de hormigon

CAUSAS DE HUNDIMIENTO DE LOS MURO DE CONTENCION

Ya hemos visto que la acción desestabilizadora fundamental es el empuje del terreno, a la que habría que sumar el empuje del agua en caso de que éste se encontrara por debajo del nivel freático o de que se produjera una excesiva acumulación de la misma tras el muro por falta de un drenaje adecuado.

La estabilización del muro va a venir determinada por el peso propio tanto del muro como de la zapata en la cual éste se apoye.

Por tanto, nos podemos encontrar con las siguientes situaciones en caso de que las fuerzas estabilizadoras no sean suficientes para contrarrestar los empujes a los que se ve sometido el muro de contención.

  • Deslizamiento horizontal del muro: el empuje consigue desplazar horizontalmente al muro en su conjunto.
  • Vuelco del muro: la fuerza horizontal hace que el muro en su conjunto gire hasta perder el equilibrio.
  • Hundimiento del muro: El terreno bajo el muro no tiene capacidad suficiente para soportar el peso del mismo más el empuje.
  • Desplazamiento profundo del muro: se produce en los casos en que existe una capa de suelo blando a una profundidad aproximada de vez y media la altura del muro por debajo del terreno de apoyo del mismo.
  • Rotura del muro: en estos casos, el muro resulta estable al considerarlo un sólido rígido, sin embargo, los esfuerzos internos del mismo son excesivos y acaban provocando agrietamientos, deformaciones excesivas, etc…Este apartado podría subdividirse a su vez en una amplia casuística, según los motivos de agotamiento concreto del material.
caida muro contencion
Rotura de murete de contención de escasa altura por empuje de terraplén adyacente

RECOMENDACIONES PARA LA EJECUCION DE MUROS DE CONTENCION

A la vista de todo lo anterior, podemos establecer las siguientes recomendaciones para ejecutar el muro de contención con todas las garantías. Es muy importante adoptar todas estas recomendaciones, aunque el muro sea de escasa altura, ya que los problemas que se pueden derivar de la cáida de un muro pueden ser muy graves.

  • Contar siempre con un estudio geotécnico que nos aporte datos del tipo de terreno, su densidad, ángulo de rozamiento interno, cohesión, presencia de agua, etc….
  • Realizar un proyecto y cálculos del muro por técnico competente, aunque éste sea de escasa altura, y realizar la ejecución con estricta sujección al proyecto o de las modificaciones que autorice la dirección facultativa.
  • Si el muro tiene gran longitud, debe contar con juntas de dilatación.
  • Se debe impermeabilizar el trasdós del muro (cara en contacto con el terreno), para evitar que el agua penetre al mismo y lo dañe.
  • Se debe colocar un drenaje para dar salida al agua que se acumule en el trasdós del muro. Si el agua se acumula, pueden aumentar los empujes sobre el mismo, causando su hundimiento.
  • Es recomendable también colocar un vierteaguas en su coronación para evitar daños en el muro por la acción del agua de la lluvia.

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