Ampliación de altura de edificios

Cuando un inmueble se queda pequeño, sus propietarios pueden plantearse la posibilidad e venderlo y adquierir uno nuevo más grande, o bien intentar ampliar el que ya tienen. En este caso, las opciones podrían ser:

  • Ampliarlo en superficie, si hay parcela disponible.
  • Ampliarlo excavando un sótano bajo el edificio, aspecto que ya vimos en este artículo.
  • Realizar una ampliación en altura, aumentando el nº de plantas del edificio.

En este artículo vamos a analizar esta última posibilidad, estudiando los diferentes aspectos a tener en cuenta a la hora de realizar esta intervención.

VIABILIDAD URBANÍSTICA

Hace unos años, la ampliación en altura de edificios era una actuación frecuente por la falta de una normativa urbanística que regulara la máxima superficie que se podía construir en las parcelas. Así, es fácil encontrar en los ensanches de principios del s.XX de nuestras ciudades edificios a los que se les ha subido la altura buscando un mimetismo entre lo inicial y la ampliación, separado únicamente por una línea de cornisa.

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Hoy en día, las cosas han cambiado, y antes de hacer nada más, hay que estudiar si la actuación es viable urbanísticamente. Los dos aspectos a tener en cuenta serían:

  • Altura del edificio. Debemos saber si la normativa urbanística va a admitir la nueva altura del edificio, tanto en metros totales como en número de plantas.
  • Edificabilidad remanente. Se trata de saber si la parcela en cuestión no tiene agotada la edificabilidad que le asigna la normativa urbanística. Es decir, la normativa asigna a la parcela una determinada cantidad de superficie que puede ser construida en el caso de que se tirara el edificio y se hiciera uno nuevo. Si el edificio existente no supera esa cantidad, habrá edificabilidad remanente, y se podrá plantar la ampliación en altura. En caso contrario, no será posible la actuación.

VIABILIDAD TECNICA

Será necesario realizar un estudio del estado actual del edificio existente para conocer su estructura y su comportamiento ante las nuevas cargas que va a tener que soportar. De este estudio se desprenderá casi con toda seguridad la necesidad de reforzar tanto la estructura como la cimentación existentes.

También será necesario realizar un estudio geotécnico para comprobar la resistencia del terreno y poder así dimensionar los refuerzos necesarios en la cimentación.

A fin de minimizar estas obras de refuerzo, es conveniente emplear soluciones ligeras, estando especialmente indicado en el empleo de elementos estructurales y de cerramiento de madera, dado que con muy bajo peso consiguen excelentes prestaciones. Será necesario huir de soluciones pesadas tipo hormigón o fábrica de ladrillo por el incremento de peso que suponen.

Dado que para elevar la altura del edificio será necesario desmontar la cubierta existente, habrá que tomar precauciones durante los trabajos para evitar que las lluvias provoquen filtraciones a los pisos existentes.

Finalmente, habrá que estudiar el acabado que le queremos dar a la ampliación. Podemos buscar mimetizarnos con la construcción preexistente, igualando acabados y colores, o bien buscar el contraste, mediante el empleo de materiales distintos a los tradicionales, de forma que se enfatice el carácter contemporáneo de la actuación.

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