Cubiertas ajardinadas

Se denomina Cubierta Ajardinada a la cubierta cuya capa exterior de cobertura la ocupa un sustrato (capa de terreno) de pequeño espesor que alberga especies vegetales. Cuanto mayor sea el espesor de este sustrato, mayor será el porte admitido de las especies vegetales que se pueden plantar en el mismo.

Cubierta vegetal

Normalmente se utilizan especies de bajo porte (césped, arbustos) que requieren pequeños espesores de sustrato.

A la hora de instalar una cubierta ajardinada en un edificio, hay que tener en cuenta el peso extra que vamos a añadir al mismo. Si consideramos que el peso de la tierra puede llegar a los 2.000 kg/m³, tenemos que cada 10 cm de tierra añadimos 200 kg/m² de peso a la misma, lo cual es más o menos equivalente al peso de una cubierta plana convencional. Esta circunstancia puede limitar el espesor que podamos instalar, ya que para espesores mayores puede ser necesario reforzar la estructura del edificio.

VENTAJAS DE LAS CUBIERTAS AJARDINADAS

Las ventajas que una cubierta de este tipo aporta en un edificio son innegables, tanto desde el punto de vista económico como desde el punto de vista ecológico.

Para empezar, la tierra es un excelente aislamiento térmico, por lo que contribuye al ahorro energético del inmueble. También actúa como aislamiento acústico, mejorando las condiciones de confort de las viviendas inferiores.

Este aislamiento térmico contribuye a aumentar la vida útil de la impermeabilización, ya que estabiliza los cambios dimensionales de la misma debido a los cambios de temperatura.

Una superficie ajardinada se convierte automáticamente en un nuevo espacio de uso para los vecinos: zonas de ocio, parques infantiles, áreas deportivas,… todo ello es posible sin la necesidad de adquirir terreno adicional.

Una cubierta ajardinada actúa además como filtro ecológico que retiene elementos tóxicos, por lo que contribuyen a reducir la contaminación atmosférica de las ciudades. Del mismo modo, el sustrato filtra el agua de la lluvia reduciendo en ella las sustancias nocivas.

La retención del agua por parte del sustrato hace que ésta sea posteriormente evaporada, humedeciendo el ambiente urbano y haciendo así un clima más agradable.

Tantas son las ventajas de las cubiertas ajardinadas que distintas administraciones públicas las están incluyendo en sus programas de subvenciones a la rehabilitación de edificios.

Estas cubiertas pueden usarse tanto en la cubierta superior de edificios como en la cubierta de plantas bajas situadas sobre garajes o trasteros.

CONSTRUCCION DE CUBIERTAS AJARDINADAS

Una cubierta ajardinada está formada por los siguientes elementos, de abajo hacia arriba:

    • Capa de formación de pendientes.
    • Aislamiento térmico (opcional).
    • Capa impermeabilizante.
    • Capa filtrante-drenante.
    • Sustrato vegetal.

Capa de formación de pendientes

La capa de formación de pendientes es la que dotará a la cubierta de la pendiente necesaria para conducir el agua de forma natural hacia los sumideros. Suele estar formada por una capa de hormigón aligerado y unas maestras de ladrillo que van formando los cuarteles. Es recomendable pendientes elevadas para facilitar la evacuación del agua de lluvia, teniendo presente que a mayor pendiente mayor material necesario, y por tanto, mayor peso de esta capa. Una pendiente del 3% puede ser una buena solución.

Pendientes

Formacion de pendientes

Aislamiento térmico

Si el espesor del sustrato vegetal es pequeño (alrededor de 5-7 cm), es recomendable colocar una capa de aislamiento térmico adicional en la cubierta. Debe ser de un material rígido, que admita una resistencia a compresión elevada, para soportar el peso del sustrato vegetal superior.

Impermeabilización

La capa de impermeabilización es la que impedirá que el agua se filtre al interior del edificio. Hay varios materiales disponibles al respecto (telas asfálticas, EPDM, PVC). Lo importante es que sea un material apto para cubiertas vegetales, y que impida los daños por raíces o el crecimiento de organismos sobre la misma.

La solución más habitual es de telas asfálticas. En este caso, debemos ir siempre a soluciones bicapa, con la capa superior autoprotegida y con tratamiento anti-raíces.

Se deberá prestar especial atención al tratamiento de todos los puntos singulares de la impermeabiluización: sumideros, juntas de dilatación, encuentros con perímetro y solapes verticales, que deben subir siempre al menos 20 cm por encima de la capa de sustrato vegetal.

Capa filtrante-drenante

La capa filtrante-drenante es la encargada de retener las partículas finas del terreno y de permitir la escorrentía del agua de lluvia hacia los sumideros. Tradicionalmente se colocaba un geotextil filtrante y una capa de grava drenante, pero hoy en día existente geocompuestos de láminas nodulares con geotextiles incorporados que hacen esta función con menor peso y espesor. Hay que tener en cuenta que la resistencia a compresión de los nódulos sea lo suficientemente alta para que éstos no se aplasten bajo el peso del terreno.

Geocompuesto

Sustrato vegetal

Ya hemos hablado del sustrato vegetal. Es la capa de terreno que servirá de soporte a la vegetación. Su espesor, en las soluciones más convencionales, suele estar entre 5 y 15 cm para no sobrecargar en exceso la estructura, aunque se puede llegar a alcanzar en nuevas edificaciones ya preparadas para ello espesores mucho mayores que permitan incluso la plantación de especies arbóreas. Si en un edificio existente se pretende colocar un espesor de sustrato mayor que los indicados, muy probablemente será necesario reforzar la estructura.

Sustrato vegetal

Se debe buscar siempre especies vegetales adaptadas al clima de la zona donde se construye la cubierta, de forma que su mantenimiento sea mínimo.

Este sustrato vegetal puede lógicamente combinarse con zonas pavimentadas, y también debe albergar las instalaciones de riego y alumbrado eléctrico que pudieran ser necesarias.

Cubierta ajardinada

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