Micropilotes

Micropilotes para recalce de cimentaciones

Micropilotes para recalce de cimentacionesUn micropilote es un pilote de diámetro pequeño, entre 75 y 300 mm, perforado “in situ” verticalmente o con ligeras inclinaciones. Básciamente, está constituido por una armadura de acero que se aloja en un taladro rellenado con mortero o con lechada de cemento.

Su principal aplicación es el refuerzo o recalce de cimentaciones existentes, aunque también se pueden emplear en obra nueva o para ejecutar pantallas de contención.

Los micropilotes se pueden ejecutar en espacios muy reducidos, atravesando cimentaciones existentes de cualquier material y reduciendo al mínimo las alteraciones ocasionadas a éstas y al terreno sobre el que descansan

La humedad puede acabar con la resistencia de la madera

Madera atacada por humedadCuando una viga de madera está expuesta a elevados valores de humedad, normalmente por fugas en las redes de fontanería y saneamiento, y esta humedad se mantiene por mucho tiempo, se crean las condiciones favorables para la aparición de insectos y hongos que se alimentan de la madera. La acción de éstos es letal, pues acaban minado completamente la resistencia de la madera.

La fotografía ilustra un trozo de una viga de madera de un edificio del centro de Madrid, de unos 100 años de antigüedad, que pudimos arrancar con nuestras propias manos de la viga.

Su resistencia era nula, y se deshacía en polvo en las manos.

Como siempre, os animamos a que expongais cualquier duda relativa a este tema en la sección de comentarios. Intentaremos darle respuesta lo antes posible.

Si te ha interesado este artículo, te puede interesar también:

Solucionar humedades en sótanos

Las construcciones enterradas antiguas suelen presentar problemas de humedades debidos a la falta de impermeabilización de sus muros en la cara en contacto con el terreno. La falta de conocimientos o de tecnología adecuada son las causas que explican esta falta de impermeabilización.

La continua exposición de los muros a las humedades del terreno junto con la falta de ventilación de los mismos originaban que estos espacios resultaran inhabitables y solo aptos como lugares de almacenamiento.

Si se quiere solucionar este problema, la solución más rápida es aplicar un impermeabilizante de base cementosa por la cara interior de los muros, que sea capaz de actuar tanto a favor como en contra de la presión del agua. De esta forma, se consigue solucionar el problema evitando tener que hacer costosas excavaciones en el exterior del edificio.

La aplicación de estos productos debe realizarse por empresas especializadas, y prestando especial atención a los puntos singulares que puedan encontrase en cada caso en concreto.

Como siempre, os animamos a que expongais cualquier duda relativa a este tema en la sección de comentarios. Intentaremos darle respuesta lo antes posible.