Lesiones fachadas ladrillo

Las fachadas de ladrillo visto son uno de los tipos de fachada más abundantes en nuestras ciudades, por lo que resulta importante conocer las lesiones más frecuentes que les suelen afectar, con el objeto de ayudar a su conservación y mantenimiento.

Tradicionalmente, su uso más extendido ha sido en muros resistentes, y durante muchos años ha sido considerado, en edificación, como un material destinado a ser revestido posteriormente. Hay que llegar al siglo XIX para aceptar de forma definitiva al ladrillo como material de fachada a la vista, y especialmente a partir de la segunda mitad de este siglo en que, gracias a la incorporación de la industria en la producción de ladrillos, permite obtener una material muy resistente a la intemperie que facilita su aceptación definitiva para los acabados de las fachadas urbanas. ...continúa leyendo "Lesiones habituales en fachadas de ladrillo visto"

ite desfavorable fachadasEste apartado es el que suele ocasionar el mayor número de Inspecciones desfavorables, normalmente basadas en el riesgo de desprendimientos de cornisas, molduras, revestimientos, aleros, cantos de balcones o terrazas, y, en general, de cualquier elemento que pueda formar parte de la fachada.

En este aspecto, el técnico que realice la inspección debe ser especialmente cuidadoso, a fin de evitar el riesgo de que algún elemento de la fachada se desprenda provocando daños materiales o personales.

Por otro lado, es necesario prestar atención a una serie de puntos críticos que presentan las fachadas de cara a la acción de la humedad, a fin de evitar que ésta desencadene un proceso de erosión que acabe disminuyendo la seguridad constructiva de la fachada, o bien que el agua acabe filtrándose al interior del edificio disminuyendo sus condiciones de habitabilidad. Se trata de puntos singulares en los que las características generales de las fachadas se ven interrumpidas, siendo necesario aplicar tratamientos específicos para evitar la filtración del agua. Estos puntos singulares son:

  • Coronación de petos.
  • Jambas, dinteles y vierteaguas de ventanas.
  • Encuentros de cubiertas o terrazas con la fachada.
  • Encuentros de cubiertas o terrazas con petos de fábrica.
  • Cornisas, relieves, impostas, etc…de cualquier tipo.

En todos los casos, los síntomas de la humedad suelen ser, en primer lugar, las manchas perceptibles inicialmente desde el exterior y finalmente desde el interior. Estas manchas, ante la persistencia de la lesión, pueden llegar a rezumar, e, incluso, a gotear. Más adelante, si no se reparan, podrán aparecer lesiones secundarias, tales como eflorescencias, desprendimientos, erosiones físicas, y aparición de moho.

También es una lesión frecuente en fachadas, patios y muros interiores la acción de la humedad que asciende por capilaridad desde el terreno. Esta lesión es frecuente en edificios antiguos, sin impermeabilización que aísle el edificio del terreno, y se manifiesta por la aparición de una mancha de humedad en el arranque del muro, hasta una altura aproximada de un metro. Aparte de problemas de habitabilidad, puede disminuir la resistencia de los muros si es muy persistente en el tiempo.

Otra de las lesiones frecuentes en las fachadas es la corrosión de cualquier tipo de elemento metálico que pudiera haber en la misma (barandillas, estructura de balcones, etc…).

Por último, es necesario indicar que la suciedad en las fachadas no es por sí misma una lesión que motive una ITE desfavorable, ya que no afecta a las condiciones de seguridad constructiva o de habitabilidad del edificio.

Como siempre, os invitamos a usar la sección de comentarios para exponer cualquier duda que tengáis con relación al tema aquí tratado. Intentaremos responderos lo antes posible.

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