Ya hemos dicho en otras ocasiones que el agua es uno de los mayores enemigos de la correcta conservación de los edificios. Su acción va minando progresivamente la consistencia de los materiales y, si no es corregida a tiempo, puede acabar produciendo desprendimientos o males mayores.

Aquí os mostramos unas imágenes tomadas en recientes inspecciones en edificios de como la humedad puede atacar al aspecto más importante de un edificio, su estructura, aquél cuya misión es garantizar la estabilidad y solidez del edificio. Como podréis comprobar, ni hormigón, ni acero, ni madera se libran del desgaste que el agua puede producir en ellos.

ACERO

MADERA

HORMIGONComo siempre, os invitamos a usar la sección de comentarios para exponer cualquier duda que tengáis con relación al tema aquí tratado. Intentaremos responderos lo antes posible.

ite desfavorable estructura Se trata de todas aquellas lesiones que puedan afectar al sistema estructural (zapatas, muros, pilares, vigas, forjados) del edificio. Su carácter, de existir, sería bastante grave, ya que pueden comprometer la estabilidad parcial o global del edificio. Suelen darse principalmente en edificios de cierta antigüedad, y construidos con materiales y técnicas tradicionales, aunque también pueden aparecer en edificios más recientes.

Se puede dar el caso de que los elementos a inspeccionar se encuentren enterrados u ocultos bajo falsos techos o revestimientos de todo tipo. Por ello, muchas veces detectaremos estas lesiones no inspeccionando el elemento directamente sino viendo los síntomas que estas lesiones pueden producir: grietas, desplomes, flechas en forjados, giros, etc…

En general, cualquier deformación o rotura que podamos observar en los elementos estructurales del edificio debe ser motivo de ITE desfavorable, ya que es síntoma de una excesiva carga del elemento afectado.

En lo concerniente a la cimentación, una de las lesiones más frecuentes es que se produzca un asiento diferencial del edificio. Este fenómeno consiste en un descenso mayor de una parte del edificio con respecto a las demás, causado por una pérdida de resistencia del terreno o por un mayor deterioro de la cimentación en dicho punto. Se suele manifestar con la aparición de grietas diagonales en fachadas, muros de carga, o tabiques.

Los edificios que incluyen madera en su estructura, tanto en vigas y forjados como en entramados formando parte de los muros de carga, son especialmente delicados, ya que si han estado expuestos a la humedad, han podido desarrollar el ataque de agentes xilófagos (hongos, carcoma, termitas) que, literalmente, pueden llegar a destruir completamente las piezas afectadas. En estos casos, es crucial prestar especial importancia a las piezas situadas en cuartos húmedos (baños, cocinas), ya que han podido estar sometidas a diversas fugas de las redes de fontanería y saneamiento a lo largo de los años, que han podido minar considerablemente su resistencia. En estos casos, es muy recomendable practicar catas en los falsos techos para comprobar directamente el estado de las piezas de madera. Lamentablemente, no siempre se consigue autorización del propietario de la vivienda para poder realizar estas catas.

Lo anteriormente expuesto puede aplicarse igualmente a edificios construidos con estructura de acero, ya que el agua puede desencadenar un proceso de corrosión que vaya desgastando paulatinamente la capacidad resistente del elemento afectado.

Los muros de carga o contención pueden verse también afectados por procesos de erosión física o química, sobre todo si están en contacto directo con la humedad. En los casos en que están construidos con ladrillo, este proceso puede desencadenar la arenización del mortero de las juntas, dejándolo en un estado en que resulta fácilmente disgregable con el dedo, o de exfoliación de los ladrillos, de forma que se desprenda fácilmente la cara exterior de los mismos.

Las estructuras de hormigón armado presentan un proceso patológico propio, que es el de carbonatación del hormigón. Se trata de un proceso químico por el cual el hormigón pierde su capacidad de protección de la armadura de acero, facilitando su oxidación. Este proceso acaba provocando unas grietas típicas en el elemento afectado de carácter longitudinal, siguiendo la línea del lugar que ocupan las armaduras.

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Refuerzo de estructura con fibre de carbonoEl empleo de refuerzos con fibra de carbono en edificación, surge como una alternativa eficiente y económica a los sistemas tradicionales de platabandas metálicas. La necesidad de reforzar una estructura surge por diversos motivos: cambios de uso, asientos diferenciales, defectos de diseño o construcción, modificación de criterios ante la respuesta sísmica, pérdidas de resistencia por problemas de durabilidad, explosión, fuego, impacto, etc.

Los refuerzos de fibra de carbono pueden ser instalados rápida y fácilmente sobre superficies planas o curvas, alrededor de pilares y vigas, y en áreas de limitado acceso, interrumpiendo mínimamente la actividad de la instalación.

Esta tecnología se utiliza para incrementar la resistencia a tracción, compresión y cortante de todo tipo de elementos estructurales como vigas, pilares, muros y losas.

Sus principales ventajes son:

• Menor peso. Las láminas de fibra de carbono pesan 10 veces menos que el acero.
• Mayor resistencia. Las láminas de fibra de carbono resisten 10 veces más que el acero.
• Mayor flexibilidad.
• Facilidad de manejo (por su flexibilidad y poco peso).
• Facilidad de transporte (enrollada).
• Longitud no restringida, por lo que se eliminan los empalmes.
• Mejor adaptación a los soportes por su flexibilidad.
• Menor interferencia con el resto de elementos de la obra.
• Instalación muy rápida.
• No suele necesitar apeo.
• No sufre corrosión ni ningún otro tipo de ataque químico.
• Mejor comportamiento ante la fatiga que el acero.